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12 noviembre 2010 5 12 /11 /noviembre /2010 18:21

Durante mis años juveniles leímos intensamente -lo poco que caía- en la pequeña urbe, recuerdo “La Ciudad y los Perros” de Mario Vargas Llosa, cedido en préstamo por la profesora Daisy de Rosas, de aquellas remotas fechas data nuestra predilección por el autor peruano.

Las letras hispanoamericanas están de fiesta con la concesión por la Academia Sueca del Nobel de Literatura 2011 al autor de “La Casa Verde”, tuvo que transcurrir veinte años para que el galardón más codiciado del mundo regresara a Latinoamérica. Fue en 1990 cuando el premio establecido por el inventor Alfred Nobel recayera en la persona del gran poeta y ensayista mexicano Octavio Paz.

Diez exponentes de la literatura en lengua española han sido elevados al Olimpo de las letras universales en los cien años del establecimiento del certamen: Jacinto Benavente, J. Echegaray, Juan Ramón Jiménez, Vicente Alexandri, Camilo José Cela por España, y los hispanoamericanos: Gabriela Mistral, Miguel Ángel Asturias, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez, Octavio Paz, Mario Vargas Llosa, con lo cual tienen un destacado lugar en la inmortalidad empleando para ello la lengua de Cervantes, Góngora y Quevedo.

Cuando el autor de “La Tía Julia y el Escribidor” se enteró de haber recibido el Nobel alcanzó a afirmar: “espero que la Academia haya valorado mi obra literaria y no mis opiniones políticas, ya que no es justo”, con esto uno de los más grandes pensadores de la América Hispana, inscribe su visión estridente y confrontativa en defensa de la libertad y la democracia, en momentos en que hay un resurgimiento de personalismo y autoritarismo militarista, poniendo en riesgo el futuro de sociedades enteras, frente a los retos de completar la modernidad mejorando la vida de grandes masas condenadas al atraso y la miseria en la región.bv

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La dialéctica desarrollada en sus tramas a lo largo de su extensa creación literaria que implica todos los géneros, permiten someter al vaivén de los cambios sociales de Iberoamérica, donde a la mordaza y al crimen se le antepone la creatividad para rehacer los sinsabores del fracaso, escarceos retóricos para hacer coincidir a la realidad quemante con la ficción, en estos mundos goyescos campea por decir lo menos el crimen, el dolor y la pérdida del valor y la ética, para renacer mucho después en la convicción del triunfo cercano de la certeza ideológica, donde hombres y mujeres gravitan en la voluntad errática de iluminados y mesiánicos que pululan por nuestra historia chata, culminando su coronación en una condenable dictadura.

Del contacto con la realidad quemante, de nuestras abigarradas e informes sociedades, Vargas Llosa le busca sentido a la pesadilla doméstica, su planteo universal en el modo de abordar el drama del homus de la urbe colapsada, la soledad del sujeto de la Sierra, del desierto del Sertón o del Espartaquista quisqueyano; preparan el escenario para que nuestros dramas debuten en el Gran Teatro del Mundo. “La Fiesta del Chivo” novela sobre el dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo; o el transensual  venezolano de “Al pie del Támesis” obra de teatro representada en Caracas; enredan la malla de complicidades de un autor cosmopolita, alumno aventajado de Flaubert de ahí su testimonio en ese hermoso libro “La Orgía Perpetua”, o ese homenaje a grandes utopistas : Flora Tristán y su nieto Paul Gauguin en “El Paraíso en la otra esquina”, dan al autor de “Historia de Mayta”, un universalismo a nuestras neurosis de la realidad traumática. Con la concesión del Nobel al autor de Arequipa, completa el numero de reconocimientos que ha venido obteniendo desde aquel lejano Seix Barral de Biblioteca Breve, el Rómulo Gallegos, el Cervantes, el Formentor, y como complemento su elección como miembro de la Real Academia de la Lengua; vastedad de laureles que cierra un ciclo  que parte del momento en que ve publicados su colección de cuentos con el sugestivo nombre de “Los Jefes” en la Universidad de Valparaíso en Chile, gracias a las diligencias del crítico chileno Nelson Osorio.

Octubre de 2011

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Published by Juandemaro Querales - en Ensayo
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